En un giro impactante de los acontecimientos que han enviado ondas de choque a través del mundo del tenis, Novak Djokovic ha presentado una demanda por bombas contra cuatro órganos de gobierno importantes en tenis profesional: el ATP (Asociación de Profesionales de Tenis), WTA (Asociación de Tenis de Mujeres), ITIA (Agencia Internacional de Integridad de Tennis) e ITF (Federación Internacional de Tenis). La superestrella del tenis serbio los acusa de orquestar un encubrimiento que involucra un escándalo de dopaje vinculado a la estrella de tenis en ascenso Jannik Sinner.

Djokovic, 24 veces campeón de Grand Slam y una de las cifras más influyentes del deporte, alega que estas organizaciones suprimieron a sabiendas la evidencia de una prueba de dopaje positiva que involucra a Sinner. Según los documentos legales presentados en Ginebra, Djokovic afirma que el encubrimiento era parte de una conspiración más amplia para proteger a los jugadores jóvenes comercializables y preservar la imagen del deporte a cualquier costo.
“No se trata solo de mí o de un jugador”, dijo Djokovic en un breve comunicado. “Se trata de la verdad, la justicia y la integridad del tenis. Los fanáticos, los jugadores y las generaciones futuras merecen transparencia”.
Si bien ni Sinner ni las organizaciones nombradas han emitido respuestas formales, las fuentes sugieren que la demanda podría provocar investigaciones internas y posiblemente audiencias públicas. Los analistas legales creen que este podría ser uno de los ensayos más explosivos en la historia de los deportes profesionales, con posibles implicaciones no solo para el tenis sino también para los sistemas antidopaje en todas las disciplinas atléticas.
Si las afirmaciones de Djokovic se demuestran que podrían conducir a graves consecuencias para los órganos de gobierno involucrados, incluidas las renuncias, las multas y la reforma estructural. Además, podría dañar la confianza pública en un deporte que ya está luchando contra cuestiones de equidad y regulación.
Se espera que el equipo legal de Djokovic presente para la divulgación completa de los resultados de las pruebas de drogas, los correos electrónicos internos y las comunicaciones entre las agencias nombradas. Los observadores señalan que Djokovic ha sido un defensor de los derechos de los jugadores y la transparencia, pero esta demanda marca su movimiento más agresivo hasta ahora.
El mundo del tenis ahora espera en suspenso. A medida que se desarrolla el caso, promete descubrir más que un escándalo; puede obligar al deporte a enfrentar sus defectos más profundos.